CORRECCIÓN ORTOTIPOGRÁFICA

La ortotipografía es el conjunto de normas que ordena tres aspectos de la escritura: la ortografía, que es la parte de la gramática que asienta los criterios para la correcta escritura de las palabras: puntuación, acentuación, uso de verbos, pronombres, preposiciones, mayúsculas y minúsculas… Por otro lado, nos proporciona las normas sobre la composición textual, es decir, la disposición de un texto en una página: blancos, párrafos, sangrías, partición de palabras… Y finalmente nos orienta sobre el uso adecuado de los recursos tipográficos: cursiva, redonda, negrita, versalita… Con todo ello podemos decir que la ortotipografía se encarga de enmendar los errores en cuatro grandes áreas: la ortografía, la gramática, la tipografía y la maquetación. ¿Cómo? Los correctores llevamos a cabo tres procedimientos: la limpieza, fase en la que eliminamos toda errata y error de teclado; la normalización, en la que corregimos según una norma ortográfica, gramatical o de estilo acordada con el cliente, y finalmente, la unificación, la etapa en la que establecemos criterios para los casos en los que no se se sigue una norma específica.

El corrector ortotipográfico vigila mucho la restricción a esas áreas. No hace correcciones de estilo ni modifica la voz personal del autor. Se trata de una corrección metódica, minuciosa y muy respetuosa. Su fin último es facilitar la lectura.